Del embudo al mapa de influencia: La nueva estrategia de marketing que debes conocer

¿Te ha pasado que te sientes atrapado en la misma estrategia de marketing de siempre? Esa que se basa en el embudo de ventas, donde cada paso está marcado y el cliente sigue un camino predecible. Bueno, amigo, es hora de que lo reconsideres. El embudo de ventas, aunque útil en su momento, ya no refleja cómo se comportan los consumidores hoy en día. Ahora, la situación es más caótica y, a la vez, más emocionante.

Antes, el proceso de compra se veía más o menos así: un anuncio llamativo, un poco de investigación en Google, algunas comparaciones y, ¡pum!, la compra se concretaba. Todo tenía un orden casi musical. Pero, al parecer, la música cambió, y ahora es un remix que no sigue ninguna partitura. Los consumidores ya no caminan de manera lineal hacia la compra. Están en todas partes a la vez: un día ven tu marca en TikTok, al siguiente buscan información en Google, leen reseñas en Amazon y, en un abrir y cerrar de ojos, compran porque un amigo les compartió un meme gracioso. ¡Es un verdadero caos!

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Aquí es donde entra el concepto del mapa de influencia. En vez de intentar llevar a los clientes de la mano a través de un camino estructurado, necesitamos empezar a pensar en su recorrido de compra como un mapa lleno de puntos de contacto. Estos puntos son los que realmente influyen en su decisión de compra. Pero, ¿cuáles son esos puntos? Vamos a desglosarlo.

El mapa de influencia se basa en cuatro grandes comportamientos que los consumidores suelen seguir:

  • Streaming: Aquí es donde entran los videos. Ya sea en YouTube, TikTok o Netflix, estos espacios están llenos de contenido que puede captar la atención de un potencial cliente. Un video bien posicionado puede hacer que alguien se interese por tu producto incluso antes de que te busque en Google.
  • Scrolling: Pasar por las redes sociales se ha vuelto un comportamiento casi automático. Los consumidores navegan de un lado a otro, viendo publicaciones, memes y anuncios. Cada scroll puede ser una oportunidad para que tu marca se cruce con ellos. Si lográs captar su atención en ese momento, tenés una oportunidad de oro.
  • Searching: Este es el clásico comportamiento de búsqueda. Aquí es cuando los consumidores están genuinamente interesados en obtener información sobre un producto o compararlo con otros. Tenés que asegurarte de que tu contenido esté optimizado para que aparezca en las búsquedas relevantes. Si no estás en el top de esos resultados, podrías estar perdiendo una venta.
  • Shopping: Finalmente, llegamos al momento crucial: la compra. Después de haber sido influenciados por los pasos anteriores, el cliente toma la decisión de comprar. Pero ojo, el camino no siempre es lineal. Hay quienes pueden pasar directamente del scrolling al shopping sin buscar. Y ahí es donde perdiste una oportunidad si no estabas presente en el último momento.

Entendiendo el nuevo comportamiento del consumidor

El truco aquí es entender que estos comportamientos no siguen un orden fijo. La realidad es que hay clientes que pueden buscar primero, luego ver un video y finalmente hacer scroll antes de decidirse a comprar. Por eso, tu estrategia de marketing debe ser flexible y adaptativa. No podés permitirte encasillar a tus clientes en un embudo rígido. Necesitás un enfoque que considere todos estos puntos de contacto y cómo pueden influir en la decisión de compra.

La clave está en crear un contenido atractivo que pueda aparecer en cada una de estas etapas. ¿Cómo? Usando técnicas de storytelling, marketing visual y un enfoque en la creación de comunidad. Cuando tus clientes sienten que forman parte de algo más grande, están mucho más dispuestos a explorar tus productos y, en última instancia, a comprar.

Ahora, sé lo que estás pensando: “Esto suena genial, pero ¿cómo lo implemento?” Tranquilo, que aquí hay un par de ideas que podés poner en práctica.

Recomendaciones prácticas para tu estrategia de mapa de influencia

1. Aprovechá el contenido audiovisual: Subí videos a tus redes sociales y plataformas de streaming. No se trata solo de mostrar tu producto, sino de contar una historia que conecte emocionar a tu audiencia.

2. Crea contenido dinámico: En lugar de solo publicar fotos o textos, considerá crear encuestas, concursos o preguntas en tus redes. Esto mantendrá a tu comunidad activa y comprometida.

3. Optimización SEO: Asegurate de que tu sitio web esté optimizado para búsquedas relevantes. Si no estás en la primera página de resultados, es como si no existieras.

4. Analiza y ajusta: Usá herramientas de análisis para entender dónde están tus clientes y cómo interactúan con tu contenido. Ajustá tu estrategia según las métricas que obtengas.

en corto, el embudo de ventas puede haber sido útil en su momento, pero el mapa de influencia es el camino a seguir. Si no cambiás tu enfoque, podrías quedarte atrás en este juego de marketing. ¿Estás listo para hacer la transformación?

¿Te ha pasado que te sentís atrapado en la misma estrategia de marketing de siempre? Esa que se basa en el embudo de ventas, donde cada paso está marcado y el cliente sigue un camino predecible. Bueno, amigo, es hora de que lo reconsideres. El embudo de ventas, aunque útil en su momento, ya no refleja cómo se comportan los consumidores hoy en día. Ahora, la situación es más caótica y, a la vez, más emocionante.

Antes, el proceso de compra se veía más o menos así: un anuncio llamativo, un poco de investigación en Google, algunas comparaciones y, ¡pum!, la compra se concretaba. Todo tenía un orden casi musical. Pero, al parecer, la música cambió, y ahora es un remix que no sigue ninguna partitura. Los consumidores ya no caminan de manera lineal hacia la compra. Están en todas partes a la vez: un día ven tu marca en TikTok, al siguiente buscan información en Google, leen reseñas en Amazon y, en un abrir y cerrar de ojos, compran porque un amigo les compartió un meme gracioso. ¡Es un verdadero caos!

El embudo de ventas ya no es suficiente

El problema con el embudo de ventas es que limita la forma en que vemos la interacción del cliente. Antes, pensábamos que había un camino claro desde que el cliente se entera de nuestra marca hasta que compra. Pero la realidad es que el recorrido del cliente es mucho más complejo. Son múltiples interacciones en diferentes plataformas, que no siguen un orden fijo. Y aquí es donde muchos se equivocan: siguen aferrándose a un modelo que ya no se aplica.

Presentando el mapa de influencia

Ahora, en lugar de pensar en un embudo, empecemos a visualizar un **mapa de influencia**. Este concepto nos permite entender que los clientes son influenciados por múltiples factores a lo largo de su proceso de compra. No se trata de guiarlos por un camino recto, sino de reconocer que hay varios puntos de contacto que pueden influir en su decisión de compra.

¿Cuáles son esos puntos? Pongámoslo simple, son cuatro comportamientos clave:

  • Streaming: Cuando ven videos en plataformas como YouTube o TikTok, donde tu marca puede aparecer de manera orgánica o pagada.
  • Scrolling: Navegan sin rumbo en redes sociales, viendo historias y publicaciones que pueden captar su atención.
  • Searching: Buscan información sobre un producto o comparan opciones en Google.
  • Shopping: Finalmente, toman la decisión y realizan la compra, que puede ser influenciada por cualquiera de las interacciones anteriores.

Los riesgos de no adaptarse al nuevo panorama

Si sigues tratando de empujar a los clientes por un embudo definido, corres el riesgo de perderlos en el camino. La realidad es que muchos consumidores se sienten frustrados cuando se les intenta encasillar en un proceso que no refleja sus verdaderos comportamientos. Esto puede resultar en una mala experiencia de usuario y, a la larga, en la pérdida de tu cliente.

Ojo con esto: no se trata de tener miedo al cambio, sino de entender cómo funciona el juego actual. Si no te adaptás, te quedas atrás, y eso puede tener un impacto serio en tus ventas y en la percepción de tu marca.

¿Y entonces qué hacemos?

La clave está en ser flexibles y abiertos a nuevas estrategias. Empezá a mapear los puntos de contacto que pueden influir en tus clientes. Esto implica estar presente en redes sociales y también crear contenido relevante que se ajuste a los diferentes momentos de su viaje. Pensá en cómo podés interactuar con ellos en esos momentos clave.

Por ejemplo, si tu audiencia está viendo videos en YouTube, ¿estás creando contenido que no solo hable de tu producto, sino que también les enseñe algo o entretenga? Si están buscando información, ¿tu sitio web tiene lo necesario para responder sus preguntas?

Sí, así es. El embudo de ventas ha quedado obsoleto en muchos aspectos. Lo que realmente funciona ahora es entender cómo los consumidores se mueven y son influenciados en su camino hacia la compra. La clave está en ser proactivos y adaptarnos a este nuevo entorno. No se trata de renunciar al embudo, sino de complementarlo con un enfoque más holístico. El mapa de influencia nos brinda una visión más amplia y dinámica del viaje del cliente.

Si querés revisar una campaña, una estrategia o una idea antes de publicarla, conversemos.

Mae, si todavía estás usando el embudo de ventas como tu única estrategia, ¡despertá! Lo que antes era el camino dorado hacia la conversión ahora es más como una jungla. Antes, todo era más sencillo: veías un anuncio, hacías un poco de investigación, comparabas y, en un momento, tomabas la decisión de compra. Era un ciclo ordenado, predecible. Pero hoy, la realidad es otra cosa. La gente navega por mil caminos al mismo tiempo.

¿Por qué el embudo ya no es suficiente?

Pensalo así: un cliente puede ver tu marca en TikTok, pasar por Google para buscar más info, leer una reseña en Amazon y, cuando menos te lo esperás, terminar comprando porque su amigo le compartió un meme sobre tu producto. ¡Es un verdadero caos! Y en este contexto, seguir aferrado al embudo de ventas es como intentar usar un mapa de papel en la era del GPS. No tiene sentido.

La llegada del mapa de influencia

Entonces, ¿qué hacemos? Aquí es donde entra el mapa de influencia. En lugar de tratar de guiar a tus clientes por un camino lineal, pensá en su recorrido como un mapa lleno de puntos de contacto. Cada cliente tiene su propio viaje con diferentes influencias en cada paso. Y esos puntos son clave para que puedas conectar con ellos de forma efectiva.

¿Cuáles son esos puntos de influencia?

Básicamente, hay cuatro comportamientos principales a los que tenés que prestar atención:

  • Streaming: Cuando ven videos en plataformas como YouTube, TikTok o Netflix, están expuestos a contenido que puede influir en sus decisiones.
  • Scrolling: Ese tiempo que pasan navegando sin rumbo en redes sociales puede ser el momento crucial donde deciden mirar tu producto.
  • Searching: La búsqueda de información sobre un producto o comparación de opciones es donde podés hacerte notar con contenido relevante.
  • Shopping: Finalmente, ese momento en que toman la decisión y compran. Pero no te engañes, este paso ya está influenciado por todos los anteriores.

El truco: la flexibilidad

Lo que tenés que entender aquí es que estos comportamientos no siguen un orden fijo. Hay clientes que pueden buscar primero, luego ver un video, y finalmente, después de un scroll, decidir comprar. Por eso, tu estrategia debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a esos cambios. Tenés que crear contenido que se ajuste a todos esos puntos de contacto, y no solo a un camino predefinido.

Hans, ¿qué harías tú?

A la hora de implementar esta nueva estrategia, yo te diría que analices cómo está funcionando tu contenido actual. ¿Está generando interacción en las diferentes plataformas? ¿Tenés suficiente material visual y textual que sea atractivo en cada uno de esos puntos de influencia? Mirá bien tu estrategia y asegurate de que no solo estás empujando al cliente hacia la venta, sino que lo estás guiando en cada paso del camino. Esto no es solo un cambio de estrategia; es una evolución necesaria.

Si querés revisar cómo adaptar tu estrategia de ventas al mapa de influencia, conversemos. Estoy aquí para ayudarte a trazar ese camino de manera efectiva.

X